Lagar
52 Luto En solo una noche brotó de mi pecho, subió, creció el árbol de luto, empujó los huesos, abrió las carnes, su cogollo llegó a mi cabeza. Sobre hombros, sobre espaldas, echó hojazones y ramas, y en tres días estuve cubierta, rica de él como de mi sangre. ¿Dónde me tocan ahora? ¿Qué brazo daré que no sea luto? Igual que las humaredas ya no soy llama ni brasas. Soy esta espiral y esta liana y este ruedo de humo denso. Todavía los que llegan me dicen mi nombre, me ven la cara; pero yo que me ahogo me veo árbol devorado y humoso, cerrazón de noche, carbón consumado, enebro denso, ciprés engañoso, cierto a los ojos, huido en la mano. En una pura noche se hizo mi luto en el dédalo de mi cuerpo y me cubrió este resuello noche y humo que llaman luto que me envuelve y que me ciega.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=