Lagar
132 Por amor a tu hija acepta oír búho y marejada, pero no hagas el retorno sin llevarme a tu morada. IV Así, allega, dame el rostro, y una palabra siseada. Y si no me llevas, dura en esta noche. No partas, que aunque tú no me respondas todo esta noche es palabra: rostro, siseo, silencio y el hervir la Vía Láctea. Así... así... más todavía. Dura, que no ha amanecido. Tampoco es noche cerrada. Es adelgazarse el tiempo y ser las dos igualadas, y volverse la quietud tránsito lento a la patria. V Será esto, madre, di, la eternidad arribada, el acabarse los días y ser el siglo nonada,
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