Tala

91 V Las mesas del maíz quieren que yo me acuerde. El corro está mirándome fugaz y eternamente. Los sentados son órganos, * las sentadas magueyes. Delante de mi pecho la mazorcada tienden. De la voz y los modos gracia tolteca llueve. La casta come lento como el venado bebe. Dorados son el hombre, el bocado, el aceite, y en sesgo de ave pasan las jícaras alegres. Otra vez me tuvieron estos que aquí me tienen y el corro de lo eterno parece que espejee… VI El santo maíz sube en dos ímpetus verdes y dormido se llena de tórtolas ardientes. * Cactus cirial simple.

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