Tala

90 que a la nada desciende y le sembró la carne en el Anáhuac leve, en donde llama un cuerno por el que todo vuelve… IV Mazorcada del aire * y mazorcal terrestre, el tendal de los muertos y el Quetzalcóatl verde, se están como uno solo mitad frío y ardiente, y la mano en la mano se velan y se tienen. Están en turno y pausa que el Anáhuac entiende, hasta que el silbo largo por los maíces suene de que las cañas rotas dancen y desperecen: ¡eternidad que va y eternidad que viene! * Alusión al f resco del maíz de Diego Rivera l lamado «Fecundación».

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