Tala

60 Iv El fantasma En la dura noche cerrada o en la húmeda mañana tierna, sea invierno, sea verano, esté dormida, esté despierta. Aquí estoy si acaso me ven, y lo mismo si no me vieran, queriendo que abra aquel umbral y me conozca aquella puerta. En un turno de mando y ruego, y sin irme, porque volviera, con mis sentidos que tantean solo este leño de una puerta. Aquí me ven si es que ellos ven, y aquí estoy aunque no supieran, queriendo haber lo que yo había, que como sangre me sustenta. En país que no es mi país, en ciudad que ninguno mienta, junto a casa que no es mi casa, pero siendo mía una puerta. Detrás la cual yo puse todo, yo dejé todo como ciega,

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