Tala

222 Recado para la Residencia de Pedralbes en Cataluña La casa blanca de cien puertas brilla como ascua a mediodía. Me la topé como a la Gracia, me saltó al cuello como una niña. La patria no me preguntaron, la cara no me la sabían. Me señalaron con la mano lecho tendido, mesa tendida, y la fiebre me conocieron en mi cabeza de ceniza. La palma entra por las ventanas, el pinar viene de las colinas, el mar llega de todas partes, regalándole epifanía. La tierra es fuerte como Ulises, el mar es fiel como Nausicaa. Me miran blando las que miran, caminan blando las que caminan. No pesa el techo a mis espaldas, no cae el muro a las rodillas. El umbral fresco como el agua y la sala como madrina; la hora quieta, el muro fiel, la loza blanca, la cama pía. Y en silla dulce descansando las Noemíes y las Marías.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=