Tala
214 Tengo mucho frío en Lyon y me abrigo nombrando el sol de Vicuña. Me la dejarán unas noches a dormir conmigo. Ya no tengo aquellas pesadillas duras y con el armiño, me duermo tres meses. Dormiré con mi cara tocando su oreja pequeña, y así le echaré soplo de Sibila. (Kipling cuenta de alguna pantera que dormía olfateando un granito de mirra pegado en su pata…). * Con su oreja pequeña en mi cara, para que si me muero, me sienta, pues estoy tan sola que se asombra de que haya mujer así sola el cielo burlón, y se para en tropel el Zodíaco a mirar si es verdad o si es fábula esta mujer que está sola y dormida. * Kipling no cuenta nada… Cita para honrar a Don Palurdo, gran citador.
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