Tala
148 Poeta A Antonio Aita «En la luz del mundo yo me he confundido. Era pura danza de peces benditos y jugué con todo el azogue vivo. Cuando la luz dejo, quedan peces lívidos y a la luz frenética vuelvo enloquecido». «En la red que llaman la noche, fui herido, en nudos de Osas y luceros vivos. Yo le amaba el coso de lanzas y brillos, hasta que por red me la he conocido que pescaba presas para los abismos». «En mi propia carne también me he afligido. Debajo del pecho me daba un vagido. Y partí mi cuerpo como un enemigo, para recoger entero el gemido».
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