Desolación

68 Y más potente me incorpore, sin protestar, sin blasfemar. Y mi ilusión la senda dore, y mi ilusión me la haga amar. Que dé la suma de bondad, de actividades y de amor que a cada ser se manda dar: suma de esencias a la flor y de albas nubes a la mar. Y que, por fin, mi siglo engreído en su grandeza material, no me deslumbre hasta el olvido de que soy barro y soy mortal. Ame a los seres este día; a todo trance halle la luz. Ame mi gozo y mi agonía: ¡ame la prueba de mi cruz!

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=