Olga Poblete. Educadora, historiadora, feminista, militante de la paz

491 IV. Internacionalista y militante de la paz voracidad neocolonialista. Patricio Lumumba, líder congoleño que pagó este liderazgo con su vida, afirmaba que el movimiento de libe- ración «no es una rebelión contra el hombre europeo. Tenemos un sólo enemigo, el colonialismo y no el hombre europeo». Los países más desarrollados contienen aproximadamente el 16% de la población mundial y usufructúan más del 70% de la ren- ta del orbe. Los quince países más pobres, que son el 50% de la hu- manidad, reciben menos del 10% de dicha renta. El subdesarrollo del tercer mundo, que es el mayor proveedor de materias primas y recursos no renovables para las regiones altamente desarrolladas, se traduce en ochocientos millones de analfabetos, doscientos cincuen- ta millones de éstos son niños sin posibilidad de ir a escuela alguna. A fines de los sesenta sólo el 28% de la población mundial disponía de una dieta calórica suficiente, el 80% no alcanzaba las dos mil ca- lorías diarias y vivía en ayuno crónico estimándose que de la mitad de muertes naturales cada año, por lo menos el 50% era producto del hambre. Las hambrunas en África son fruto, aparte del avance de la desertificación, de la carencia absoluta de infraestructuras de rie- go, conservación de aguas y empleo de técnicas agrícolas obsoletas. Otra cara del subdesarrollo es la vivienda: mil millones de per- sonas –más de la quinta parte de la población mundial– carece de techo, más de veinte millones de niños y jóvenes latinoamericanos viven y duermen en las calles. Mediando la década del 60 se estima- ba entre 15 y 18 millones de unidades el déficit crónico de viviendas en América Latina. El 80% de la población urbana de África sobre- vive en el hacinamiento de barriadas miserables. No escapan al fla- gelo los países desarrollados. Inglaterra, Francia, el Mercado Común Europeo, Estados Unidos, Canadá, también exhiben lunares de mi- seria. En 1965 ocho millones de franceses vivían en las zonas rura- les, en casa sin agua potable. Justamente ese año el gobierno francés tenía en ejecución su programa de ensayos nucleares en Polinesia, Océano Pacífico. El Mercado Común Europeo, una de las zonas de alto desarrollo, tiene sin embargo cinco millones de habitantes que viven en la extrema pobreza. Más de 30 millones de norteamericanos viven en esta «pobreza invisible».

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