Olga Poblete. Educadora, historiadora, feminista, militante de la paz

42 olga poblete El libro se despliega, en parte, como un manual para futuras ge- neraciones militantes. Olga detalla itinerarios de acción, campañas, volantes, instructivos, guías y acciones colectivas –grandes y peque- ñas– con las que miles de mujeres y hombres, a lo largo del país, aportaron al movimiento. Incorpora, además, una sistematización de la comprensión política de la paz que propugnaba el movimiento, y que contemplaba las dimensiones simultáneas de Descolonización, Desarrollo y Desarme –lo que llamaron: las tres «D» de la Paz–. Re- cuerda con particular afecto las páginas escritas durante el periodo de la Unidad Popular, cuando las y los partidarios de la paz hicieron suyo ese proceso histórico. Habiendo formado parte de un movi- miento perseguido, a menudo deslegitimado como simple apéndice de la Unión Soviética, para Olga era fundamental recuperar el carác- ter transversal de ese compromiso y la experiencia que dejaba: «Eso que fue la militancia por la paz debe ser conocida para que ingrese al archivo común de enriquecedoras vivencias compartidas. Con or- ganización, unidad y acción se rompen las cortinas del silencio» (Po- blete, 1990a, p. 3). Este libro se escribió en los últimos años de la década de los ochenta. Entonces, coincidieron el fin de la dictadura, la caída del muro de Berlín y, poco después, la disolución de la Unión Soviética. Solo un par de años antes, en 1987, había escrito el prólogo del libro de Mijaíl Gorbachov, entonces secretario general del Partido Comu- nista de la urss, dedicado al desarme. Para ella, la urss había sido desde sus inicios un referente clave en la lucha por la paz: Setenta años atrás culminó el proceso revolucionario que hizo posible sustituir el Imperio de los Zares por el primer Estado proletario de obreros, campesinos, soldados y marineros. Una de las primeras declaraciones del Comité Revolucionario, el 7 de noviembre de 1917, fue la «propuesta inmediata de una paz democrática». La Unión Soviética nació con el signo de esa de- manda. Su política en favor de la seguridad colectiva y la coexis- tencia pacífica atraviesa ininterrumpidamente estos setenta años, desde su ingreso a la Sociedad de las Naciones, hasta el presente. (Poblete en Gorbachov, 1987, p. ii)

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