Olga Poblete. Educadora, historiadora, feminista, militante de la paz

220 olga poblete «Mi primera escuela de civismo»: del Liceo Manuel de Salas al Memch El Liceo Experimental Manuel de Salas (lms), ubicado en Ñuñoa, fue creado por iniciativa de la jefa de la Dirección de Educación Se- cundaria, Amanda Labarca, en 1932. De acuerdo con el testimonio de Olga Poblete, «la destacada pedagoga Irma Salas fue designada directora de ese liceo, que realizaba interesantes y nuevas formas de enseñanza. Se encontró con que el Departamento de Ciencias Socia- les era un desastre. «María Marchant, que entonces era allí profesora de inglés, sugirió mi nombre para hacer este trabajo y fui nombrada de inmediato». Considerando los datos aportados por Myriam Ze- melman, es posible que ambas se conocieran trabajando en el Liceo Nº 4, donde había estudiado María Marchant. En 1935, el mismo año que Olga Poblete se incorporó al lms, se fundó el Movimiento Pro Emancipación de las Mujeres de Chile (memch). Como ha señalado la historiadora Corinne Pernet, esta organización exigió derechos políticos plenos, igualdad de derechos civiles, igual paga por igual trabajo y salario mínimo para todos los trabajadores 53 . Sin embargo, «lo que distinguió al memch de la ma- yoría de los grupos femeninos de esa época, fue su respaldo a la ne- cesidad de la educación sexual, su defensa del uso de anticonceptivos y su llamado a favor de la legalización del aborto. Estas radicales demandas feministas estaban encuadradas en un discurso emanci- patorio que enfatizaba la necesidad de mejorar las condiciones de vida de mujeres y niños, en particular de los pertenecientes a las cla- 53 Lejos de constituir una novedad, las organizaciones feministas tenían una variada experiencia hacia la década de 1920. La fundación del Círculo de Lectura (1915), encabezado por Amanda Labarca y que luego dio paso al Consejo Nacional de Mu- jeres (1919), fue sucedido por la creación de los partidos Cívico Femenino (1922) y Demócrata Femenino (1924), así como la Unión Femenina de Chile (1928) en la década de 1920. Desde el campo popular, destaca la creación de la Federación Unión Obrera Femenina, vinculada a la iww, y el Consejo Federal Femenino, asociado a la foch (Gaviola, Jiles, Lopestri y Rojas, 1986, pp. 33-34). Existe una amplia bibliogra- fía sobre la incorporación de las demandas femeninas en la acción política del Partido Obrero Socialista. En 1921 se fundó el Partido Obrero Feminista en Antofagasta, con un programa que explicitaba las demandas de las mujeres (Navarro, 2019).

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