Olga Poblete. Educadora, historiadora, feminista, militante de la paz

219 III. feminista ción hizo eco del llamado del Ministerio de Educación a intendentes y gobernadores a «observar la conducta y eficiencia» del profesorado, con «el objeto de eliminar a aquel que no corresponda a su misión de educador, ya sea por falta de moral o de conocimientos, o por sus ideas anárquicas, contrarias al espíritu del país y del Gobierno» ( La Nación , 11 septiembre 1928). Con ello se inició «una amplia investi- gación de los antecedentes del personal [docente]» y «la eliminación del servicio de más de un centenar de maestros primarios» (Ministe- rio de Educación Pública, 1929a, p. 9); «acusados de predicar ideas subversivas» (Rojas Flores, 1993, p. 161) 52 . Ese mismo año Olga recibió su título de Profesora de Estado de Historia, Geografía y Educación Cívica con la tesis «Bibliografía Pe- dagógica de Chile» (Zemelman, 1999). Entonces, la contratación de profesores era centralizada, por lo que los postulantes debían acudir al Ministerio de Educación para solicitar un cupo en un estableci- miento fiscal. Olga se refiere a esta postulación: En vista de que no había ninguna posibilidad de trabajo a tiem- po completo en Santiago, me presenté a un concurso para optar a una plaza en el Liceo de Constitución. Ofrecían un horario de Historia completado con clases de dibujo. Estaba en marcha la reforma educacional que contemplaba –entre otras materias nuevas– clases de educación cívica y economía en la enseñanza secundaria. Antes de ir a Constitución me ofrecieron unas horas de clase de tales asignaturas en Santiago. Fueron mis primeras lecciones (Mansilla, 1986, pp.115-116). 52 El impacto de la política represiva de Ibáñez produjo que una organización regional como la Internacional del Magisterio Americano hiciera un llamado a la solidaridad con los profesores chilenos, denunciando la detención y relegación de sus dirigentes, así como el despido de centenares de profesores, sin mediar sumario alguno. Así describi- ría esta situación la Revista Amauta de Perú: «se mantienen para el resto la suspensión total de las libertades y garantías individuales, la censura de su correspondencia y la estrecha vigilancia por los carabineros, tornando irrespirable el ambiente moral en que los maestros deben desarrollar su acción docente, y dando a la América un espectáculo digno de los tiempos de Rosas» ( Amauta 22, 1929, 81). De acuerdo con la misma pu- blicación, esta organización también se hizo parte de «la defensa y la atención material de las víctimas de la dictadura».

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