Olga Poblete. Educadora, historiadora, feminista, militante de la paz

218 olga poblete partir de la experiencia colectiva de entender la calle como un espa- cio político. Sin ir más lejos, este ciclo de movilizaciones se sostuvo en los años siguientes, contribuyendo a la crisis política que deri- vó en la Asamblea Constituyente de Asalariados e Intelectuales de 1924, en la que participaron organizaciones como la foch, la agp y la fech, y que tuvo entre sus delegadas a Elena Caffarena, la íntima amiga de María. * María y Olga también pudieron verse involucradas con el debate político y pedagógico, en el contexto de la reforma y contrarreforma educacional de 1927-1928 50 . Sabemos que en 1928 María Marchant estaba trabajando como Profesora de Inglés en el Liceo de Niñas de Curicó, dirigido por la profesora Celmira Zúñiga 51 , quien había sido destinada a esa ciudad tras trabajar con Gabriela Mistral en el Liceo Nº 6 de Niñas de Santiago, en el barrio Matadero. El periódico La Nación destacó la participación de María en actos culturales para la comunidad, además de gestionar la donación de casi 500 libros para la biblioteca ( La Nación , 4 enero 1929) y participar en salidas peda- gógicas a fábricas ( La Nación , 10 octubre 1928). En la medida que Carlos Ibáñez del Campo se distanció política- mente de la agp, muchos de los docentes que habían implementado el ideario o programa reformista fueron exonerados, encarcelados y despedidos. En septiembre de ese año el periódico oficialista La Na- 50 En 1927 se promulgó el Decreto 7.500 de reforma del sistema educativo, con la incor- poración de profesores de la Asociación General de Profesores (agp) al gobierno. Sin embargo, ya en 1928 la reforma fue abortada y muchos de los educadores despedidos, encarcelados o relegados. 51 Celmira Zúñiga Morán fue personal administrativo y profesora de Historia del Liceo Nº 6 de Niñas, creado en 1921 en el Barrio Matadero, bajo la dirección de Lucila Godoy Alcayaga (Gabriela Mistral). Tras el viaje de Gabriela Mistral a México, la profesora Zúñiga asumió la dirección del Liceo: «compenetrada del espíritu de su antecesora a quien admiró fervorosamente, continuó su obra cultural con verdadero cariño y abnegación, dando muestra del ejemplar espíritu de trabajo. Es digno de mencionar el mantenimiento e impulso que le ha dado a la biblioteca del Liceo, la cual, por insinuación suya, lleva el nombre de la poetisa» (Reseña Histórica del Liceo Nº 6 de Niñas. Santiago, p. 12).

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