Desolación
207 Rocío Esta era una rosa—llena de rocío:—este era mi pe- cho—con el hijo mío. Junta sus hojitas—para sostenerlo:—esquiva la brisa—por no desprenderlo. Descendió una noche—desde el cielo inmen- so:—y del amor tiene—su aliento suspenso. De dicha se queda—callada, callada.—no hay rosa entre rosas—más maravillada. Esta era una rosa—llena de rocío:—este era mi pecho—con el hijo mío. Hallazgo Me encontré este niño—cuando al campo iba:—dor- mido lo he hallado—sobre unas gavillas... O tal vez ha sido—cruzando la viña:—al buscar un pámpano—toqué su mejilla... Y por eso temo—al quedar dormida—se evapore como—rocío en las viñas... Mi canción La canción que yo he cantado—para los niños dolien- tes, —misericordiosamente—¡cántame! La canción con que he arrullado—a los niños doloridos, —ahora que me han herido—¡cántame! La luz cruel hiere mis ojos—y me turba todo ruido:—la canción con que he mecido—¡cántame!
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=