Desolación
133 Tal el hombre asegura, por error o malicia; mas yo, que te he gustado, como un vino, Señor, mientras los otros siguen llamándote Justicia, ¡no te llamaré nunca otra cosa que Amor! Yo sé que como el hombre fue siempre zarpa dura; la catarata, vértigo; aspereza, la sierra, ¡Tú eres el vaso donde se esponjan de dulzura los nectarios de todos los huertos de la tierra!
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