Desolación

103 Luego dijo la quebrada: «¿Cómo cantaría yo?». Le dijimos que pusiera a cantar su corazón... Dijo el pobre cardo muerto: «¿Cómo, cómo danzo yo?». Le dijimos: «Pon al viento a volar tu corazón...». Dijo Dios desde la altura: «¿Cómo bajo del azul?». Le dijimos que bajara a danzarnos en la luz. Todo el valle está danzando en un corro bajo el sol, y al que no entra se le hace tierra, tierra el corazón. VI La tierra Danzamos en tierra chilena, más suave que rosas y miel, la tierra que amasa a los hombres de labios y pecho sin hiel... La tierra más verde de huertos, la tierra más rubia de mies, la tierra más roja de viñas, ¡qué dulce que roza los pies!

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