Aguas abajo

30 nótonos días. El fonógrafo, eficaz válvula de escape, permite mantener el equilibrio del sistema de subor- dinación, impidiendo que la desazón escale a niveles amenazantes. Sin la presencia del aparato, el sistema de control queda expuesto en su perverso e intolerable funcionamiento: Terminar con todo... No vivir mecaniza- da en el trajín y en el tejer esperando que llegara el sábado para comer el mendrugo de recuerdos incapaz de saciar la angurria de ternura de su corazón. Terminar con la sordidez rondándola, con el disfraz de haga como quiera, pero..., de la meticulosidad, de la solapada vigilancia. No ser más. Nunca más volver a la casa y hallarse diciendo lo hecho y lo rendido, oyendo la insinuación de lo necesario por comprar y lo preciso por realizar... Nunca. Ni nunca más sentirlo vol- cado sobre ella, jadeante y sudoroso, torpe y sin despertarle otra sensación que una pasi- va repugnancia. Nunca. Al igual que el desvanecimiento de la ilusión del mode- lo familiar en «Aguas abajo», la ausencia del fonógrafo en «Soledad de la sangre» dará inicio a un proceso de reflexión en la protagonista que le permitirá repasar su

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