Aguas abajo

16 social en la que prevalece la razón por sobre la fuerza y que arranca a la mujer de su estado salvaje para im- ponerle la misión de convertirse en madre y en espo- sa dedicada. En las narrativas de la época, el progreso dependerá no solo de ejercer un efectivo control sobre la naturaleza, sino también de lograr una correcta do- mesticación de la mujer, es decir, reducir su mundo al interior del hogar, bajo el mandato del hombre. La narrativa de Marta Brunet desmonta la identi- dad mujer–naturaleza para desplegar representaciones diversas de personajes femeninos, especialmente de mujeres situadas en el mundo popular rural. Brunet decide no seguir las pautas que imponía la literatura dominante para describir a las protagonistas campe- sinas y, en cambio, despliega personajes con deseos, frustraciones, recuerdos propios que se conjugan en psicologías únicas. Aunque pertenezcan al mismo mundo y deban enfrentar normas sociales similares, las protagonistas brunetianas son dueñas de identidades irreductibles, y a tal punto diferentes entre sí que es imposible encontrar personajes femeninos similares en su extensa obra literaria. Aguas abajo es un ejemplo de esto último. En sus tres relatos podemos observar la capacidad de Brunet para diseñar una pluralidad de identidades de mujeres cam- pesinas, cada una de ellas explorando sus propios cami- nos, trazando sus vías de escape, sus singulares formas

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