Optimización del riego en paltos y cítricos

Dentro de la amplia gama de modelos existentes, se encuentran los llamados modelos de base física, los cuales son una representación matemáticamente idealizada del fenómeno real, y son también llamados “mecanicistas”, ya que se basan en los principios de la mecánica. Utilizan variables de estado que son medibles y son funciones de tiempo y espacio. En el caso de los procesos hidrológicos del movimiento del agua, éstos están representados por ecuaciones. Estos modelos no necesitan gran cantidad de variables hidrológicas y meteorológicas para su ejecución, pero sí de la evaluación de parámetros que describen las características físicas del sistema en estudio, lo que usualmente se realiza a través de un proceso de calibración (Devia et al., 2015). Base física de los modelos Los modelos mecanicistas de balance hídrico del suelo utilizan la ecuación de Richards (Richards, 1931) para modelar las transferencias hídricas en la zona donde crecen las raíces. Esta ecuación es la base de los modelos más usados, ya que proporciona una descripción del flujo del agua en el suelo, combinando la Ley de Darcy (movimiento del agua en medios porosos) y el principio de continuidad (Ley de la conservación de masa) (Feddes et al., 1978). La ecuación de continuidad expresa la variación del contenido de agua en función del tiempo y de la posición, y está influenciada por diversos factores (Figura 2). Al no ser una ecuación lineal, se resuelve numéricamente utilizando el método de diferencias finitas (forma de resolución de ecuaciones diferenciales) y el modelo matemático que se obtiene se valida en base a datos experimentales (observados o medidos). Figura 1. Esquema que resume las variables y parámetros que modulan el contenido de agua en el suelo. Puesta en marcha de modelos (parametrización) Los modelos de base física implican un número relativamente grande de parámetros, muchos de los cuales no se pueden medir de manera directa. Algunos de estos deben

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