Palabra Pública N°37 abril - mayo 2026 - Universidad de Chile

ción—y exhibiciones en las principales bienales y museos del mundo, con obras en las que se pregunta por el futuro tecnológico de la humanidad. Por lo mismo, era lógico que su interés derivara en el estudio de modelos de predicción y llm (Large Langua- ge Models). “Sí, es un poco gracioso. En el inicio tenía que aprender a programar para ejecutar algoritmos, pero ahora puedo hacer que el algoritmo programe paramí. Ha sido un desarrollo muy rápido”, cuenta Steyerl desde Ber- lín a través de una videollamada. Medios Calientes , suúltimo libro publicado por CajaNegra, es una ventana a ese fenómeno. A través de once ensayos es- critos entre 2017 y 2024, la autora explora las dimensiones culturales, políticas y epistemológicas de estas tecnologías. Cada página se lee como una revelación urgente sobre la realidad que habitamos: desde la carrera armamentista y la apropiación de las imágenes de protestas por parte de modelos de ia, hasta el criptoarte, los nft o la extracción neocolonial de datos. Sin embargo, la constante es la impredecibilidad del futuro de la ia. “Las cosas avanzan tan velozmente que la rápida obsolescencia de cualquier idea actual acerca de ellas es inevitable”, advierte. Desde la publicación del libro, la iaseha integradoenprácticamente todo, las imágenes ge- neradas artificialmente se han vuelto indistinguibles de las reales, Donald Trump volvió a la presidencia de Estados Uni- dos y los conflictos en Gaza e Irán se han consolidado como laboratorios de prueba para la ia. Las voces más alarmistas hablan incluso de un “riesgo existencial”, es decir, de la po- sibilidad de que la ia traiga consigo el fin de la humanidad. “El riesgo existencial es real, perononecesariamente por la iag, sino por su implementación en sistemas policiales, de vigilancia y de guerra; por la destrucción ambiental que provoca y por el desplazamiento laboral que incrementa- rá las tensiones sociales —explica Steyerl—. No por una H ubo tiempos con más futuro. Una persona de 60 años a mediados del siglo xx había presen- ciado el paso de ciudades iluminadas por gas, conectadas por caballos y comunicadas por cartas a un mundo de automóviles, ciudades electrificadas y medios como el cine, la radio y la televisión. Ante la ace- leración tecnológica, los medios de la época imaginaban futuros deslumbrantes con ciudades submarinas, autos voladores y máquinas para manipular el clima. Hoy, en cambio, las visiones del futuro suelen adquirir tonos mu- cho más trágicos y pesimistas. La irrupciónde la inteligenciaartificial es, probablemente, el puntode inflexiónmás radical de estenuevo ciclo tecnoló- gico. Vivimos asediados por crisis existenciales causadas por el desconcierto frente amáquinas capaces de generar imáge- nes, textos ymelodías indistinguibles de la autoría humana; por el temor a pérdidas masivas de empleos y por una crisis ambiental agravada por el consumo de recursos naturales necesarios para su desarrollo. A fines de 2025, la industria de la ia concentraba el 80% de las ganancias accionarias en Estados Unidos. Mientras los expertos advierten sobre una inminente explosión de esta burbuja bursátil con conse- cuencias globales, la carrera ya no se puede detener y lameta es clara: alcanzar la inteligencia artificial general (iag), una superinteligencia capaz de superar la cognición humana e impulsar un crecimiento económico explosivo con conse- cuencias que aún están en debate. Ante la incertidumbre, voces como la de Hito Steyerl (Múnich, 1966) son vitales. La artista, académica y teórica, figura central del arte contemporáneo global, estudia des- de los años noventa —siguiendo el camino de su maestro, el cineasta alemán Harun Farocki— las imágenes opera- tivas a través de documentales, ensayos influyentes como En defensa de la imagen pobre (2014) —donde descifra el capitalismo digital a partir de las imágenes de baja resolu- 5

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