Palabra Pública N°36 noviembre - diciembre 2025 - Universidad de Chile

manos privadas; Silicon Valley, por ejemplo. Esto ha significado que su desarrollo y modo de presentarse al mundo han estado guiados principalmente por in- tereses corporativos y, por tanto, capitalistas. ¿Qué condiciones son necesarias para pensar en una pers- pectiva democratizadora y responsable? —Hay que desarrollar infraestructuras alternativas que no dependan de esos fines corporativos ni de los po- deres geopolíticos hegemónicos. Lo interesante es que el poder y el conocimiento de al menos algunas de esas cor- poraciones es inmenso. Me encantaría ver cómo podrían ponerse al servicio de fines de verdad progresistas, pero esa es una cuestión política. Lo que han demostrado los últimos seis meses es más bien lo contrario: se pliegan al poder autoritario en Estados Unidos. Comenzar por un almacenamiento de datos alternativo sería un paso, así como utilizar la legislación en esa misma dirección: no solo para proteger los derechos individuales, sino también para reorientar colectivamente los datos y los servicios hacia usos más amplios en pos del bien común y con una base material más sostenible. Es importante recordar que Silicon Valley ya no es el único gran actor. Las empresas chinas son igual de significativas. Al hablar del futuro parecieran asomarse visiones catastróficas debido a la crisis climática o imágenes de un mundo hiperdigitalizado capaz de alterar lo que entendemos por humano. ¿Qué puede antici- parnos el estudio de los nuevos medios frente a estos escenarios? ¿Y cómo podríamos prepararnos para lo que viene? —Creo que la computación es una forma de prepara- ción . Los mecanismos computacionales de predicción son una parte importante para reflexionar sobre el momento presente. Pienso que es necesario alterar lo humano, no en el sentido corporativo de los cyborgs o de las fantasías de Silicon Valley, sino en el de la teoría cultural crítica: desarrollar sensibilidades capaces de sentir empatía con lo abstracto, de construir comunidades complejas con lo no humano y de elaborar políticas viables para los futu- ros planetarios. Ya tenemos demasiado diseño “centrado en el ser humano”; necesitamos diseños más-que-huma- nos que comprendan también la colonialidad implícita en la noción misma de “lo humano”. Entender la cultura computacional es una forma de comprender cómo cons- truimos la infraestructura para que emerjan futuros posibles o para impedir que otros lo hagan. Imagen de la exposición Trevor Paglen: From "Apple" to "Anomaly" en el Barbican Centre de Londres (2019). Paglen es uno de los principales artistas que exploran los límites entre tecnología, vigilancia y poder. Crédito: TimP. Whitby/Getty Images vía afp. 7

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