Palabra Pública N°36 noviembre - diciembre 2025 - Universidad de Chile
su nombre. Por eso creo que, tal como los niños aprenden un lenguaje con el tiempo, tambiénmoldean y cambian sus experiencias. Y se hace más fácil comunicarlas. El lenguaje solo agrega capas de complejidad. ¿Es la consciencia lo quemucha gente llama el alma? —Depende de la tradición que sigas. El alma no es equi- parable a la vida, porque en algunas tradiciones es algo que va más allá de tu cuerpo. Según los hindúes, puedes tener un alma que se reencarna. ¿Sabemos si existe algo inmate- rial que se traspasa de generación en generación? No creo que tengamos evidencia. Lo que sabemos es que los siste- mas que están vivos muchas veces son conscientes. Solo los sistemas complejos, vivos, que tienen la capacidad de regenerarse, reproducirse y son autosuficientes, tienen la capacidad de tener una consciencia. En ese sentido, desde un punto de vista científico, podrías decir que el alma y la consciencia no son lomismo, porque uno depende de cosas materiales, de la vida, y el otro depende de cosas inmateria- les. Tu consciencia va a morir contigo. ¿Tienen consciencia los animales? —Pasa lomismo que con las guaguas. El problema no es si tienen o no, sino cómo saberlo. La ciencia se basa en in- dicadores, sean biológicos o conductuales. Dependiendo de ellos, hay gente que cree que losmamíferos, en general, son conscientes. La evidencia para los cetáceos, como los pulpos, es más difícil de determinar, porque en términos biológicos son muy diferentes a nosotros. El estudio de la consciencia está en el territorio de las inferencias: tengo que inferir que tú, una guagua o un animal están cons- cientes. Y puedo hacer buenas o malas inferencias. Antes dije que la mayor parte de las investigaciones científicas están validadas en adultos neurotípicos, pero ¿es ese un buen punto de partida? No. En investigaciones recien- tes, decidimos pensar que la mayoría de los animales son conscientes y que los humanos lo son en todas las etapas del desarrollo. Y ahí nos preguntamos si podíamos encon- trar factores comunes. El ser humano y la máquina | En los años 70, en medio de los debates científicos sobre qué era y dónde residía la consciencia, un grupo de filósofos australianos propuso la idea de los “zombis filosóficos”: organismos idénticos a un ser humano, pero compuestos por células sintéticas. Podrían hacer lo mismo, comportarse igual, reaccionar nyu 28
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