Palabra Pública N°36 noviembre - diciembre 2025 - Universidad de Chile
usados en la Universidad de Michigan, están entrenados para identificar y copiar características estilísticas a partir de enormes conjuntos de datos de arte existente; gracias a ese “aprendizaje”, producen imágenes y objetos “en el estilo de” un artista o movimiento mediante el reconocimiento de patrones de color, com- posición y textura. A su vez, los algoritmos de fontana generan ejemplos reprodu- cibles de lo que Trow habría calificado como objetos sin contexto alguno: abstrac- ciones conceptualmente sin vida, abiertamente sin con- tenido, del tamaño de una página, que proponen los términos más anodinos posibles para abordar la interacción humana. Parafraseando a Gore Vidal: este estudio académico sobre el arte de ia confunde, como era de esperar, la universidad con el universo; aun así, es difícil exagerar lamediocridad de sus resultados. En lugar de apostar por cualquier tipo de significado duradero o condicional, fontana y otros experimentos si- milares generan una fórmula que se reproduce sin fin: una que, en la práctica, deja de lado la intención humana, la ex- periencia, el ensayo y error, y la suma cumulativa de estos: el juicio. No es de extrañar que los algoritmos del estudio, así como los que impulsan iniciativas corporativas más ambi- ciosas—pensemos en lasmultimillonarias startups Stability ai,MidjourneyoRunway, pornombrar tres—nosolodescar- tan las conexiones sociales, sino que las diluyen como la televisión disolvió en su día el consenso social. Lo cierto es que este experimento con pinturas ensambladas por robots es como un envase reciclable de un solo uso flo- tando sobre el tsunami de cotizaciones bursátiles de las nuevas empresas de inteligencia artificial, y justamente por eso lo pongo como ejemplo: para ilustrar la normalización de la falta de contexto, que hoy en día en realidad es falta de contenido. He aquí un excelentemomento para citar aMark Rothko, santo patrón de la abstracción moderna. Sobre la falsa primacía de la técnica en el arte, dijo simplemente: “No existe la buena pintura sobre nada”. Una aclaración a modo de conclusión. Lo que Trow y Postman criticaban no era la televisión en sí, sino la tv “He aquí un excelente momento para citar a Mark Rothko, santo patrón de la abstracción moderna. Sobre la falsa primacía de la técnica en el arte, dijo simplemente: ‘No existe la buena pintura sobre nada’”. The SeagramMurals (1959), de Mark Rothko, parte de la colección de la Tate Britain. Crédito: John Phillips/Getty Images vía afp. 24
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