Palabra Pública - N°8 2017 - Universidad de Chile

POR ÁLVARO RAMIS Doctor en filosofía moral, coordinador de formación ciudadana en el Programa de Educación Continua del Magisterio, PEC, de la Facultad de Filosofía y Humanidades. C omo plantea Leszek Kolakowski en Si Dios no existe: sobre Dios, el diablo, el pecado y otras preocupaciones de la llamada filosofía de la religión (1995), las tradiciones religiosas par- ticipan de una esfera del conocimiento que busca encontrar el principio y sentido último de la rea- lidad, con el fin de superar la contingencia de la vida humana. Esta búsqueda se expresa de forma cotidiana e histórica por medio de un lenguaje sim- bólico, cuya importancia e impacto social requiere de una educabilidad formal, más allá de las prácti- cas de socialización que despliegan las familias y las organizaciones religiosas en sus espacios privados. Se puede advertir cierto consenso en que los siste- mas educativos deben incorporar curricularmente esta dimensión, de tal manera que las personas puedan interpretar críticamente los elementos simbólicos, religiosos y hasta místicos que con- figuran los imaginarios colectivos de la propia sociedad. Pero en lo que no hay acuerdo es en la forma como se debe incluir esta área formativa: ¿debe ser por medio de un sector de aprendizaje o asignatura, de carácter confesional, cuyos con- LA ENSEÑANZA RELIGIOSA ESCOLAR EN UNA SOCIEDAD DEMOCRÁTICA: LA URGENCIA DE UNA REFORMA “La escuela no es el espacio para la promoción activa de doctrinas comprehensivas del bien, sino el lugar donde estas doctrinas sean sometidas a un estudio crítico y analítico, que permita entenderlas, interpretarlas y comprenderlas fenomenológicamente”. P.50 P.P. / Nº8 2018 / Dossier

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