La industria azucarera en Chile: y establecimiento de una nueva fábrica nacional de azúcar de betarraga en Santa Fé

32 LA IND08TRU. AZUCARERA lll'f CHILE admirable, i, lo que es mejor, 11nda hace temer que este grRn pa– so, tendente a contrarrestar IR importncion de un artículo de pri- 1nora necesidad, se.'\ aislado en frutos e infecundo en resultados. En efecto, si algo de injustificable había en nuestra. situaoion industrial, no era la mM pequefia contribucion la de cuatro mi-. llones de pesos que, segun las ostadísticn.s, anualmente pa?ba– mos al E«rnnjero por el azúcar de consumo interior. ¡Cuatl'(fmillones de pesos para un pa.is cuya esporta.oion tan reducida deja un gran déficit anual a la naoion, es una. suma realmente fabulosa! La fá.brica de los Guindos, de los sefl.ores Matte, instalada desde hace mas de un afio, i la de la Rinconada del Parral, sos– tenida por una sociedad anónima que tuvo su primer ensayo tres meses atrl\8 con brillante éxito, pueden elaborar azúcar por valor de 80,000 pesos la primera i cuatro veces ma.s la segunda, lo que harían un total de 400,000 pesos anua.les que nos libra– r(amos do mandar al estranjel'o. Esta suma no representa sino la décima parte de loa cuatro millones do pesos importndos en azúcar cada ai'ío¡ de modo quo evidentemente Chile presta cabida para veinte fábricas mas co– mo éstas, si es que se limitara solo a su Abastecimiento interior. El primor impulso está. dado, i la puerta de salida segura. · Dejando de un In.do estas considoraoiones, pa.,o a ocuparme del cultivo de In. betarraga sacarina tal como lo prnctica el señor Eduardo Valdes en su fundo 11Retiro11, cuyM casas están a unn.!I cuatro cuadrns de la fábrica i a tres de la esta.cion de ferroca– rriles (Rinconada del Parral). Pero ántes nos hMemos un deber en manifestar al señor Val– des nuestros sinceros a.graclecimiontos por la. benévola aoojida i delicad1\ amabilidad para suministrat·nos todos los datos on los días que tuvo el gusto de estm· en su casa do campo.

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