JAIME RUIZ DE SANTIAGO
aplica también, en
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pertinente, el.Estatuto y el Reglamento de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos, es decir a treinta
y cinco Estados, algunos de los cuales todavía no se adhieren a la
Convención.1!J
20.-
La
Convención Americana sobre Derechos Humanos o
PaCto de San José (1969) es pieza fundamental del sistema regional
de derechos humanos, a la que se han adherido hasta el día de hoy
un total de veintitres Estados.
JO
Ello permite entender como en el continente americano coe–
xisten dos sistemas diferentes de promoción
y
protección de De–
rechos Humanos: uno para los Estados que son Partes en la Conven–
ción Americana y otro para aquellos que no lo son, y que sea un
mismo órgano, la Comisión Interamericana, la que actúa en ambos
sistemas o regímenes, poseyendo competencias normalmente análo–
gas, pero no idénticas.
21.-
La última pieza fundamental del sistema americano de
protección de los derechos humanos está constituida por la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, cuya existencia está prevista
por la Convención de San José y tiene competencia para aquellos
Estados Partes de esta Convención que de manera expresa la han
aceptado. El día de hoy estos Estados suman ya el número de catorce
(Art.
45).31
Si la Comisión Interamericana se expresa a través de informes
y puede recibir comunicaciones o denuncias individuales de dere–
chos humanos,32 la Corte Interamericana se expresa a través de
opiniones consultivas y sentencias, sumando el día de hoy el número
de doce las primeras y tres las segundas (existen también cuatro
casos pendientes relacionados con Surinam
y
con Perú). Debe pre–
cisarse, además, que en tanto la competencia consultiva de la Corte
se extiende a la Convención
y
a "otros tratados concernientes a la
protección de los derechos humanos en los Estados Americanos", la
contenciosa sólo se refiere a los casos "relativos a la interpretación o
aplicación de la Convención".3.1
22.-
Lo
hasta aquí afirmado es de gran importancia para la
comprensión del problema de los refugiados en el continente ameri·
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