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Dimensión bioética de las profesiones
cias de la ingeniería, de la medici-
na, del derecho aportan a los prac-
ticantes de las profesiones su base
cognoscitiva y a los administradores
los fundamentos de sus regulaciones
operativas y exigencias a la comu-
nidad mayor. Obsérvese la notable
dualidad del “profesional acadé-
mico”: pertenece simultáneamente
a un ámbito de creación de cono-
cimiento, con sus reglas específicas
propias, y a un ámbito de aplicación
o de regulación de ese conocimiento,
que obedece a dinámicas diferentes.
En tanto profesional que cultiva un
área definida, el trabajador acadé-
mico está sometido a la racionalidad
propia de ella. En tanto investiga-
dor, comparte el
ethos
de una forma
de relacionarse con el área que no es
igual a la de los reguladores y admi-
nistradores y por cierto distinta de la
de los practicantes.
En medicina, por ejemplo, el in-
vestigador de frontera en un campo
determinado, por ejemplo, la gené-
tica, tiene con este saber específico
una relación diferente de la que
tiene el genetista clínico. No sola-
mente por la naturaleza de su tra-
bajo cotidiano sino, especialmente,
por las finalidades que le animan
y la forma de presentarse en la so-
ciedad. En el plano académico se
premian, por ejemplo, la origina-
lidad y la hacendosidad de forma
distinta a como son recibidas tales
características en el trabajo clínico.
Ciertas normas de comportamien-
to pueden tener mayor relieve para
un investigador que para un clíni-
co. La consideración social de que
ambos gozan difiere.
La principal transmutación del sa-
ber es su conversión a hacer. Ello
permite una interpretación tecno-
lógica del saber transmutado.
Puede definirse una tecnología
como el conjunto de las técnicas
relacionadas con un fin social más
la fundamentación racional de su
origen y empleo. Esto es, un hacer
(técnica) más raciocinio (
logos
)
2
.
La interpretación tecnológica pro-
vee un común denominador para
todos los quehaceres humanos so-
cialmente relevantes. Todos son, en
grados variables, formas de saber-
hacer. No puro saber, mas tampoco
simple hacer. La misma idea de un
saber abstracto y puro, una
episte-
me
total, es extraña a la conciencia
2 Véase a este respecto el libro de Günter
Ropohl, “
Technologische Aujklarung
(Suhrkamp, Frankfurt, 1991).
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