Manual de farmacología aplicada. Para profesionales que se desempeñen en el contexto Ginecológico intrahospitalario
Manual de Farmacología aplicada · Ginecología La resistencia a los antibióticos se ha consolidado como una de las mayores amena- zas para la salud pública mundial, ya que son las bacterias —y no las personas ni los animales— las que desarrollan mecanismos de farmacorresistencia. Esto hace que infecciones comunes, como neumonía, tuberculosis, septicemia, gonorrea y enferme- dades transmitidas por alimentos, sean cada vez más difíciles o incluso imposibles de tratar, lo que incrementa de forma significativa la morbilidad, la mortalidad, la duración de las hospitalizaciones y los costos sanitarios. Profilaxis antibiótica en cirugía ginecológica En la mayoría de las cirugías ginecológicas y de mama, el antibiótico de elección para profilaxis es una cefalosporina de primera generación, principalmente la cefazolina, por su buen perfil frente a la flora cutánea y genital (cocos grampositivos y parte de gramnegativos), su bajo costo y su adecuada penetración tisular. Las pautas habitua- les —que pueden variar según protocolos locales o emergencias de brotes u otras situaciones— recomiendan cefazolina 1-2 g IV en dosis única, administrada 30-60 minutos antes de la incisión de la piel; en cirugías mayores o en pacientes con IMC elevado se emplean 2 g, con redosis si la intervención se prolonga más de 3-4 horas o hay sangrado masivo.¹ En histerectomías abdominales o vaginales, así como en cesáreas y otras cirugías ginecológicas limpias-contaminadas, muchas guías aceptan como alternativas las combinaciones con amoxicilina/ácido clavulánico u otras cefalosporinas de espectro similar, dependiendo del protocolo local. En cirugía de mama (incluida la cirugía onco- plástica y reconstructiva), las guías específicas también sitúan a la cefazolina como antibiótico de primera línea, ajustando la dosis al peso y repitiendo dosis intraoperato- rias según la duración del acto quirúrgico.² En personas con alergia o sospecha de alergia a betalactámicos, las recomendacio- nes más consistentes indican usar clindamicina IV (600-900 mg en dosis única prein- cisión) como alternativa principal, asociada a un aminoglucósido (por ejemplo, genta- micina 1,5 mg/kg IV) cuando se requiere ampliar la cobertura frente a gramnegativos en cirugía ginecológica intraabdominal. Para pacientes de alto riesgo o con coloniza- ción por Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM), la vancomicina IV (15- 20 mg/kg, administrada dentro de los 120 minutos previos a la incisión) es una alter- nativa aceptada, sola o combinada con otros agentes según el riesgo de gramnegati- vos y anaerobios.³ En la mayoría de las guías de profilaxis quirúrgica se recomienda redosificar según la vida media del antibiótico y la duración de la cirugía o el sangrado intraoperatorio. Antibióticos 60 ANTIBIÓTICOS
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