El legado de Humberto Maturana y Francisco Varela: Desarrollos, desafíos y aplicaciones de la teoría autopoiética en el siglo XXI

33 Capítulo 1 · Modos poiéticos de los sistemas vivos. Alfredo Muñoz Alarcón A diferencia de la reproducción sexual, 5 donde se combinan linajes y se introduce novedad genética, el esqueje conserva continuidad de linaje por vía clonal: un fragmento de tallo o raíz, bajo condiciones apropiadas, puede reorganizar su desarrollo y constituir un nuevo sistema. La ruptura de la planta induce la producción de auxinas y la formación de tejidos, ini- ciando la morfogénesis de nuevas raíces. En este proceso, la ruptura actúa como el gatillo del cambio de modalidad poiética. Genéticamente el esqueje es un clon de la planta inicial, pero topológicamente, representa una discon- tinuidad evidente. El fragmento porta recursos y condiciones organizacio- nales que, si se estabilizan, permiten reinstanciar una dinámica de autono- mía. Este punto se conecta directamente con un resultado general de los estudios sobre fragmentación: la viabilidad de una partición depende de sus costos (demora, riesgo, pérdida), que moldean qué estrategias de fragmen- tación prosperan y cuán diversas pueden ser (Pichugin et al. 2017; Henri- ques et al. 2021). En este sentido, se puede pensar el corte del esqueje como un evento gatillante que fuerza una reconfiguración de restricciones. El fragmento entra en una fase transicional donde la continuidad del proceso (de mantenimiento estable) se interrumpe, pero la continuidad del sistema se juega como capacidad de reinstanciación: si se restablecen las condicio- nes de intercambio del fragmento para regenerar estructuras críticas (por ejemplo, enraizamiento), se instancia una nueva unidad operacionalmente autónoma. 6 Así, se puede caracterizar este ciclo como partición-latencia-re- instanciación bajo trade-offs explícitos en una dinámica temporal y causal que discutiremos a continuación. 5 En el contexto de la autopoiesis como dinámica de autoproducción, la reproducción se- xual de un organismo se puede pensar como una instancia de acoplamiento de dos unida- des autopoiéticas para la generación de una tercera unidad autopoiética diferente de las dos primeras. Sin embargo, desde esta perspectiva, el proceso de reproducción sexual en sí no es autopoiético, por cuanto los gametos que produce cada unidad autopoiética no constituyen partes de la estructura de las unidades progenitoras. 6 Podría objetarse que los casos aquí reunidos no constituyen un régimen poiético adicio- nal, sino meras variantes reproductivas de sistemas autopoiéticos. Sin embargo, la pro- puesta de merpoiesis no se limita a describir productos reproductivos, sino a identificar un

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