MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

40 debido a que el reformista Partido Radical como también el relativamen- te fuerte Partido Socialista podrían estar interesados en colaborar con los comunistas en su lucha contra los conservadores y liberales. El ajuste de la política de colaboración no fue fácil, ya que por largo tiempo habían sido casi una norma los encarnizados ataques entre comunistas, socia- listas y radicales. Para facilitar la implementación de la nueva política, el Comintern envió al peruano Eudocio Ravinés a Santiago 52 . La nueva actitud del Partido Comunista encontró su primera expre- sión pública en agosto de 1935, cuando una gran delegación comunista asistió a los funerales del conocido senador radical, Pedro León Ugalde. Para sorpresa de los demás asistentes al funeral, Marcos Chamudes hizo una alabanza elocuente y lisonjera. La estrategia funcionó: el Partido Ra- dical se abrió a los avances de los comunistas y los socialistas se vieron forzados a hacer lo mismo para no quedar aislados. La colaboración más estrecha, que inició en 1935, condujo al acuerdo formal de crear un Fren- te Popular en marzo de 1936. El Frente, sin embargo, no tuvo mayor actividad hasta que los desilusionantes resultados de las elecciones en marzo de 1937 impulsaron a los radicales a tomar en serio la idea para las elecciones presidenciales de 1938. Los círculos conservadores reaccionaron con gran alarma ante el cre- ciente desasosiego de la clase obrera de Chile, y las movilizaciones en aumento se encontraron con la fuerte represión del gobierno de Ales- sandri. En junio de 1934, cientos de trabajadores agrícolas y pequeños propietarios dejaron sus trabajos en Ranquil (Región de Biobío) para recorrer los campos protestando por sus miserables salarios y exigiendo el derecho a las tierras. Al cabo de pocos días, los carabineros cercaron al grupo, abrieron fuego y mataron por lo menos a 200 hombres 53 . Las noticias de la masacre pusieron las pasiones al rojo vivo: la Juventud So- cialista hizo manifestaciones y portaba pancartas llamando a una huelga general y en favor del violento derrocamiento del gobierno. Los comu- 1934 la Alianza de Liberación Nacional, pero solo un año después fue disuelta luego de un fallido levantamiento. 52 Ravinés llegó a Santiago a fines de 1934 o principios de 1935. Marta Vergara, quien era activista hacía tiempo y recientemente militaba en el Partido Comunista, describe cómo Ravinés atacó a la dirección del partido por su sectarismo. Según ella, el Partido Comunista chileno aceptó la nueva línea luego de su resistencia inicial. Marcos Chamudes, con quien se casó en 1936, era uno de los primeros defensores del Frente Popular. Vergara, Memorias , 120-1. 53 Fernando Pinto Lagarrigue, Crónica política del siglo xx : Desde Errázuriz Echaurren hasta Alessandri Palma (Editorial Orbe, 1972), 242.

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