MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

287 —como Elena Caffarena, Elena Pedraza y Olga Poblete— fueron testigos del abismo generacional que había silenciado el legado del memch entre las jóvenes que crecieron bajo la dictadura civil militar, pudieron echar mano de la tarea pasada para contar su historia. Así nació el libro Antolo- gía para una historia del movimiento femenino en Chile , publicado por ellas en 1982. Ese volumen cruzó el mundo para llegar a las manos de Corinne Pernet, y fue clave para iniciar la investigación que dio origen a este libro. Hoy, cuando la guerra y el genocidio vuelven a asolar el planeta, y los vocablos «fascismo», «persecución» y «censura» dejan de ser referencias al pasado para intentar nombrar las fuerzas que moldean despiadadamente el presente, la historia del memch nos permite dimensionar la magnitud de la herencia de lucha que nos han dejado las que conquistaron muchos de nuestros derechos y nuestras libertades. Reclamar lo propio en la historia del memch es saber que hoy la eman- cipación integral por la que lucharon es una herencia, pero sobre todo una tarea inacabada. A lo largo de casi veinte años, supieron convocar y también conmover a cientos de mujeres de distintas generaciones y localidades, a obreras, estudiantes, dueñas de casas y profesionales. Construyeron un movimiento con programa, prensa y alianzas propias, que atravesaron fronteras y sortearon los prejuicios de aquella izquierda del periodo de la que nunca dejaron de sentirse parte. A noventa años, resulta indispensable volver a pensar el programa del memch como una hoja de ruta donde es posible inscribir nuestros avances, nuestras demandas pendientes y tam- bién aquellos retrocesos que marcan el pulso de nuestra historia. Es difícil imaginar un momento más propicio y, sobre todo, más urgente para recordarnos la necesidad imperiosa de una organización feminista de masas que pueda encarnar una alternativa transformadora y gozosa, capaz de enfrentar la restauración, la indiferencia y la desazón. Que esta herencia sea patrimonio de todas y cada una de quienes hacemos de la propia vida un paso más en el camino hacia un mundo radicalmente distinto. Alondra Carrillo Vidal Camila Silva Salinas Javiera Manzi Araneda Natalia Sánchez González

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