MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
283 EPÍLOGO Me parece que algo hicimos, pero a ustedes les queda en herencia la mayor parte de esta tarea inconclusa. Elena Caffarena La trayectoria del memch encarna la potencia de una pedagogía feminista y militante para la organización política de las mujeres. Su programa, pu- blicado en 1936, abogó por la emancipación biológica, jurídica y económica como un proyecto de transformación anclado en la vida cotidiana y en los desafíos materiales de las mayorías. Desde su diversidad, las memchistas organizaron una acción coordinada a escala nacional que amplió alianzas entre el movimiento feminista y el movimiento obrero. Su programa in- cluyó, entre otros elementos, el derecho al trabajo remunerado, igualdad salarial, abaratamiento de la vida, educación sexual, vivienda, aborto, di- vorcio, alfabetización, protección a la maternidad y la infancia. En un país que les negaba el derecho al voto político, las memchistas intervinieron la esfera pública sin pedir permiso: presentaron proyectos de ley, presionaron a parlamentarios, organizaron mítines, enviaron cartas a organismos internacionales y llenaron teatros. La política no fue para ellas una promesa futura, sino una urgencia propia e indelegable. Fundado el 10 de mayo de 1935, el memch nació en un contexto glo- bal de ascenso del fascismo y la militarización. En medio de esa escalada belicista, sostuvo una posición firme contra el armamentismo y denunció la guerra como empresa imperialista. Participó en campañas por la paz y solidarizó con las víctimas del franquismo y del nazismo. Desde América del Sur, el memch fue capaz de entender que nuestro destino está unido al de los pueblos del mundo e hizo del internacionalismo un sello de su política feminista. Así como el memch pudo multiplicar sus lazos con el resto del mundo, sus militantes también dispusieron su fuerza para levantar una organización
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=