MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

270 a las familias afectadas, no había mucho que el memch pudiera hacer, ya que la prensa izquierdista había sido clausurada y los diarios oficialistas no aceptaban ninguna de sus publicaciones. Las memchistas trataron de divulgar el máximo de información posible por medio de canales informa- les, y proporcionaron copias de todas las cartas al Comité de Defensa de Libertades Públicas. El memch alertó también de la situación de Chile a las organizaciones internacionales como la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad, y logró obtener su apoyo 717 . Antes de que el memch se retirara de la fechif, hicieron también un llamado a la organización para ayudar a las víctimas de la persecución política, y leyeron en las reuniones las cartas que recibían de las provincias. No sorprende que la fechif fuera lenta en reaccionar ante las dificultades que afectaban a cientos de familias en todo Chile. El único esfuerzo que hizo la organización fue recolectar dinero para apoyar a las familias de los trabajadores en el sur, y eso solo después de la insistencia del memch 718 . El cen instó a los comités provinciales a recolectar fondos para ayudar a las familias de las víctimas de la persecución política, pero, al mismo tiempo, los llamó a restar énfasis al contenido político de la organización. En una circular a los comités provinciales, enviada después de que el es- tado de sitio había sido declarado, la directiva recordó a los comités que: «nuestra institución no está dedicada a la acción y lucha política, sino que su meta es, más bien, el desarrollo cívico de la mujer. Debemos mantener la fe en nuestros principios y debemos colaborar tanto como podamos en sustentar las convicciones democráticas en nuestro país» 719 . No obstante, la referencia a las «convicciones democráticas» debe haber sonado extraña a muchas memchistas que experimentaron en carne propia las consecuencias del estado de emergencia. Mientras tanto, el memch trataba de hacer todo lo posible por obtener la libertad de las memchistas arrestadas. En enero de 1948, el memch dirigió una petición al presidente González Videla protestando por la de- tención de varias memchistas y, especialmente, de Clara Condori, quien había sido arrestada simplemente por ayudar a las relegadas. Poblete trató de ejercer presión moral sobre el presidente, recordándole que estas eran las mismas mujeres que habían peleado contra el fraude electoral 717 «Reseña sucinta», apec A1 N23. 718 Carta de Caffarena a Celia Cortés (Chela), Concepción, 24 de octubre 1947. 719 «Circular N°6», memch, 11 de noviembre de 1947. apec A1 N16.

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