MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
264 institución 698 . Las relaciones con el memch eran tensas, en parte porque la fechif, en ausencia de Amanda Labarca, era dirigida por Ana Figue- roa, una radical recién llegada a la lucha de las mujeres que nunca había colaborado con las dirigentes del memch, como sí habían hecho muchas de las otras dirigentas de la fechif 699 . Probablemente por esta razón, es- taba menos dispuesta a mantener relaciones cordiales con las dirigentes del memch que las exmemchistas Graciela Mandujano, Clara Williams, María Aguirre, o incluso la ausente Amanda Labarca 700 . Durante 1948, la fechif ignoró al memch y a sus dirigentas, no exten- diéndoles ninguna invitación a actividades como, por ejemplo, la campaña en favor del voto femenino. Como la fechif quedó sin una base de masas después de la salida del pc, la ctch y el memch, los actos organizados por la Federación tuvieron un estilo diferente, con participación mayoritaria de las clases alta y media. Como ejemplos: un recorrido por las tumbas de las heroínas chilenas, visitas a la guardia de la maternidad de un hospital para donar regalos a las nuevas madres, un té social en el selecto Hotel Capri complementado por una visita al Congreso, y una reunión en la Univer- sidad, donde Arturo Alessandri respaldó los derechos de las mujeres 701 . Dándose cuenta del peligro de quedar aislado del mundo de la política oficial, el memch siguió tendiendo puentes hacia sus exaliadas feministas. Cuando Amanda Labarca regresó a Chile luego de cumplir su labor como presidenta de la Comisión Femenina de las Naciones Unidas, el memch le escribió para darle la bienvenida a Santiago. La institución ofreció co- laborar en la realización de un plan de trabajo que ella había traído como encargo oficial de la onu 702 . No obstante, parece que ni siquiera la colabo- ración a este nivel era bien recibida, porque la fechif estaba totalmente 698 La publicación de corta duración de la fechif, Orientación , ensalzó a Markmann con un artículo titulado «Mitty, bandera y emblema de las aspiraciones de las mujeres de Chile». Orientación , 1 (septiembre 1948), 1. 699 Labarca había dejado Chile para asumir el cargo de embajadora chilena ante las Na- ciones Unidas. 700 Existe alguna indicación que Clara Williams y Graciela Mandujano defendieron al memch en varias ocasiones. Cuando Tomasa Romeo, una memchista, fue expulsada de la Asociación Femenina Cristiana (la ymca chilena) por ser miembro del pc, Mandujano lo objetó. Ver carta de Poblete a Clara Williams, 30 de julio 1950; entrevista a Tomasa Romeo, realizada en Santiago, 2 de junio 1993. 701 Por ejemplo, ni el memch ni memchistas en forma individual fueron invitadas a parti- cipar en la «Semana Pro Sufragio Femenino» que la fechif organizó en septiembre de 1948. El Mercurio , 12 de septiembre 1948. 702 Carta de Poblete y Elena Barreda a Amanda Labarca, 24 de diciembre 1948.
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