MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

247 Después de este hecho, un informe del Partido Comunista al respecto racionalizó lo sucedido como parte de la lucha para «combatir las mani- festaciones sectarias y oportunistas que pretenden convertir al memch en un refugio restringido para intelectuales» 646 . Por cierto, Caffarena quería mantener una alianza interclasista y dio la bienvenida a la organización a mujeres con formación académica. Sin embargo, el golpe contra Vergara y Caffarena parece haber tenido que ver más con su carácter de figuras indóciles que con una cuestión de principios. Por lo demás, las profesio- nales de clase media siguieron jugando un rol directivo en la organización. María Astica, una trabajadora social de Valdivia y presidenta de la Alianza de Intelectuales, llegó a ser una influyente dirigenta del memch, y Flora Heredia, abogada, asumió un cargo en el cen 647 . Más tarde, Graciela Man- dujano, educadora y funcionaria estatal, que era mucho más burguesa por extracción y modales que Caffarena o Vergara, asumió el cargo de secre- taria general 648 . Sin embargo, a pesar de esta fachada, el memch de antes se había terminado y sus ideales se habían destrozado 649 . La demostración de fuerza comunista en el Congreso probablemente fue producto de varios impulsos. Algunos elementos del partido habían sentido siempre sospechas del feminismo de Vergara y Caffarena, pero toleraban al memch porque era una herramienta efectiva para movilizar a las mujeres por el Frente Popular 650 . Con los cambios de estrategia en 1940, ambas se convirtieron en un peligro. Vergara, por su asociación con Chamudes, y Caffarena, en virtud de su autonomía del Partido Comu- nista y su dedicación a un movimiento femenino interclasista 651 . Algunas 646 Abarca, Cómo organizar la victoria , 26-27. 647 No está totalmente claro por qué Mandujano era aceptable para los comunistas siendo que era menos simpatizante del PC, tenía estrechos lazos con la comunidad norteamericana de Santiago como directora de relaciones públicas del Instituto de Asuntos Interamericanos (desde 1941 a 1955), y viajaba con frecuencia a Estados Unidos. 648 A su renuncia, se dice que Mandujano dirigió el memch por cinco años. Sin embargo, no está claro cuándo asumió exactamente el cargo de secretaria general, en parte porque mu- cha de la correspondencia desde 1941 a 1942 se ha perdido. La primera carta existente que la ubica a la cabeza de la institución data de octubre de 1943. 649 Escribiendo desde París diez años después, Vergara aún sufría por los «tristes recuerdos» del «sectarismo e infantil entusiasmo que caracterizaron al Congreso». Carta de Vergara a Caffarena, París, 11 de marzo 1950. 650 «Unidas lucharán por sus derechos...» era el titular de la primera página de la edición de julio de 1939 de La Mujer Nueva , que mostraba fotos de una elegante mujer, una ama de casa de clase media, una modesta obrera y una mujer campesina. 651 La autonomía de Caffarena se hizo evidente, por ejemplo, en su desaprobación al pacto Molotov-Ribbentrop. Ver Carta deMarcos Chamudes a Caffarena, 19 de diciembre 1939; Carta de Caffarena a Marcos Chamudes, 21 de diciembre 1939.

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