MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

241 de Olivares, quien reclamó que alguien «extraño» a la organización había influido indebidamente sobre «las obreras». No hay duda de que existía un choque de intereses entre las mujeres obreras y la secretaria, pero está igualmente claro que Tapia (el militante comunista que intervino) buscó hacer que las mujeres obreras rompieran vínculos con la directiva radical y aceptaran al pc como mentor 629 . Caffarena, quien debe haber estado en total conocimiento del papel de Tapia en el conflicto, no reconoció este hecho e informó que una dirigente del memch de Santiago iba camino a La Serena para tratar de intervenir en la situación. Al parecer, la enviada del memch, Eulogia Román, logró suavizar el escollo entre las dos frac- ciones a través de una «resuelta e inteligente intervención». Después de su visita, la intervención de Tapia declinó 630 . También en Inca de Oro, miembros del Partido Comunista intentaron mediar en asuntos internos del memch. La delegada del comité al Primer Congreso Nacional de Mujeres, Olga Castellón, sostuvo una disputa con la dirección local del memch porque había gastado mucho dinero en su permanencia en Santiago. Para su sorpresa, fue abordada en relación con este asunto por miembros varones del pc, quienes evidentemente creían que podían arbitrar en este tema, lo que Castellón rechazó enérgicamente. Insistió en que los asuntos de una institución no podían ser discutidos en la otra, y que «las resoluciones o iniciativas de nuestra institución feme- nina no podían ser puestas a consideración del partido». Al no encontrar el suficiente apoyo a su posición en la directiva del memch, Castellón renunció tanto al memch como al Partido Comunista 631 . Esos incidentes causaron muchos dolores de cabeza a las dirigentes del memch de Santiago. Caffarena explicó una y otra vez que las actitudes partidistas no tenían cabida en el memch y que la organización necesitaba mantener su autonomía. También Elena Barreda, militante comunista, le indicó a una de sus compañeras de partido que «el memch es una orga- nización de masas y el Partido es otra cosa muy distinta». Fue tarea del memch atraer a «todas las mujeres progresistas que quisieran tener acti- 629 Carta de María C. de Bustos a Caffarena, La Serena, 15 de enero 1939. 630 Tapia dejó de distribuir La Mujer Nueva ; no aparecieron más cartas escritas por él. Carta de Caffarena a Santiago Tapia, La Serena, 24 de septiembre 1937; Carta de María Bustos a Caffarena, La Serena, 8 de enero 1938. 631 Carta de Olga Castellón a Mandujano, Inca de Oro, 11 de diciembre 1944, 25 de di- ciembre 1944.

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