MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
229 La exposición en público de esas incongruencias entre la doctrina y la práctica política fue una de las formas en que el memch trató de cambiar esta situación. Por ejemplo, comentaron que, a pesar de que el Partido Radical ratificó oficialmente la igualdad de derechos, las militantes de ese partido conquistaron el derecho a voto en asuntos internos solo en 1939 586 . En otra ocasión, una mujer de Los Andes se quejó de que los represen- tantes locales del Frente Popular menospreciaron un informe sobre los problemas de la mujer, cuestión que justificaron diciendo que las mujeres en cualquier caso solo eran buenas para apoyar a los reaccionarios. Marta Vergara aprovechó la ocasión para informar sobre el incidente en La Mujer Nueva , y atacar a los hombres de los partidos progresistas por estar más interesados en su tranquilidad hogareña que en la creciente conciencia social y política de la mujer. Unas pocas semanas después, el presidente del Frente Popular de Los Andes respondió al memch afirmando que estas acusaciones no eran verdaderas. Por el contrario, el Frente estaba «dispuesto a dar curso a las demandas y postulados de la mujer por todos los medios a su disposición» 587 . Con esas promesas escritas en la mano, las mujeres de Los Andes estuvieron en mejor posición para golpear la puerta de los políticos y solicitar atención a sus problemas. La presión a los políticos por parte del memch, así como de unos pocos grupos feme- ninos, trajo algunos resultados. En 1938 ya era difícilmente aceptable para los políticos progresistas negar que el derecho a voto para las mujeres o su derecho a igual salario por igual trabajo eran asuntos de justicia 588 . El mismo Pedro Aguirre Cerda se manifestaba partidario de los derechos de la mujer y del incrementar la participación de las mujeres en la fuerza laboral. Durante su campaña presidencial prometió, si era elegido, otorgarle prontamente estos derechos a la mujer. Contando con que Aguirre Cerda cumpliría su promesa, muchas feministas progresistas redujeron sus actividades después de su victoria. El memch también lo hizo y, además, una grave enfermedad que contrajo Marta Vergara significó un receso de seis meses, entre enero y julio de 1939, a formar sindicatos, etc. Partido Comunista de Chile, XI Congreso del Partido Comunista de Chile: por la Paz y Por Nuevas Victorias del Frente Popular (Antares, 1940), 44. 586 La Mujer Nueva 23 ( julio 1939), 2. 587 La Mujer Nueva 8 ( julio 1936), 7; La Mujer Nueva 9 (agosto 1936), 8. 588 Esto no era tan cierto, pues había personas que no aceptaban combatir la división de género en el trabajo, ni la familia patriarcal, como tampoco estaban a favor del derecho de las mujeres al trabajo, como algunos radicales y socialistas.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=