MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
228 del Frente Popular «en la lucha económica y social». El comité envió dos delegadas al Frente Femenino y publicó declaraciones en la prensa local apoyando a Holzapfel 584 . Es difícil determinar si las mujeres del memch eran capaces de hacer conciencia en los políticos de sus preocupaciones o si eran consideradas simplemente como trabajadoras de campañas que no constituían un grupo electoral. A nivel comunal, el compromiso electoral de las memchistas pa- recía haber logrado algún éxito. Como se vio en el capítulo cuatro, algunos comités provinciales obtenían beneficios de las buenas relaciones con las autoridades locales. Las mejoras que conseguían en la comunidad eran de particular significado para las mujeres. A nivel nacional, sin embargo, y con demandas de largo alcance, la situación era más complicada. A pesar de su apoyo al Frente Popular, las dirigentes del memch de Santiago no dudaron en desafiar al Frente en cuanto a los problemas de la mujer. Desde la fundación del Frente Popular, el memch trató de presionar a los partidos de centroizquierda para lograr un compromiso mayor con las aspiraciones femeninas, y les advertía repetidamente que su falta de interés era irresponsable. «Los partidos frentistas deben vencer su indife- rencia hacia los problemas de la mujer» si quieren que las mujeres voten por ellos, proclamaba un titular en La Mujer Nueva . No obstante, como las mujeres no constituían aún un grupo electoral a nivel parlamentario y presidencial y solo tenían una representación mínima dentro de los par- tidos políticos, los temas como igualdad de salarios, licencias maternales y derechos de la mujer no eran considerados importantes. La Mujer Nue- va acusó al Partido Comunista de ser «excesivamente perezoso» en su trabajo con y para las mujeres. Los partidos Radical y Socialista tampoco brillaban en este aspecto, ya que ni siquiera se habían referido a alguna de las materias de interés para la mujer en sus Congresos partidarios de 1937. El Programa Socialista, por ejemplo, comprometió al partido en la lucha por la alfabetización, la salud pública, bibliotecas y teatros para la gente, pero no mencionó el tema de igual salario por igual trabajo, legislación maternal ni derechos políticos para las mujeres 585 . 584 El Diario Austral , 15 de enero 1939. 585 La Mujer Nueva 16 ( julio 1937), 8; «Programa mínimo del Partido Socialista», 1937, en El Partido Socialista y la lucha de clase en Chile , de Fernando Casanueva Valencia y Manuel Fernández Canque (Quimantú, 1973), 269-273. El programa del Partido Comunista, elabo- rado durante el Congreso de 1940, encargaba al pc luchar por igual salario por igual trabajo, licencias maternales pagadas, consultorios de atención diaria, igualdad de derechos, derecho
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