MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

221 Cuando Orlando Millas, antiguo militante de izquierda, reconstruyó en sus memorias los años treinta y cuarenta en Chile, comentó que «el Frente Popular aceleró rápidamente el proceso de concientización de las masas femeninas…» y mencionó de pasada al memch como una de las orga- nizaciones del Frente Popular 571 . Aunque la observación de Millas sobre la movilización de las mujeres es sin duda cierta en un sentido general, confunde más de lo que aclara. Reducir al memch a ser una organización del «Frente Popular» ensombrece los constantes esfuerzos del memch para que sus demandas fueran consideradas por los partidos políticos. Millas, por ejemplo, atribuye erróneamente a la coalición del Frente Po- pular el mérito por éxitos como la participación de María Ramírez en la Conferencia Internacional del Trabajo en 1936. Como ya vimos, Ramírez había asistido a la Conferencia como delegada del memch y presentó un informe que había sido escrito por memchistas. El Frente Popular elevó la conciencia de las mujeres porque las líderes femeninas insistían en considerar los problemas femeninos como temas de importancia nacional. El proyecto democrático-popular de los partidos del Frente les abría una ventana de oportunidad para realizar su programa en un ambiente ideológico que hiciera imposible a las fuerzas progresistas negarle a la mujer la igualdad de derechos, por lo menos, como principio. Este capítulo aborda los intentos realizados por el memch para actuar en la esfera de los partidos políticos. Aunque oficialmente el memch no fuera una institución partidista, era intensamente política y trataba de hacer sentir su peso en ese terreno. Creyendo que un gobierno de cen- tro-izquierda facilitaría la solución de los más urgentes problemas de la mujer, las activistas del memch siguieron la estrategia de apoyar a los 571 Millas, En tiempos del Frente Popular , 185. VI El memch en el mundo de los partidos políticos

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