MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953
179 Los conflictos por el tema del alcoholismo revelaban el entendimien- to y la aceptación de los papeles de género por parte de las afiliadas del memch. Las memchistas rechazaban el alcohol porque lo consideraban la razón por la que los hombres malgastaban su dinero y abandonaban a sus familias. Como los bebedores no eran maridos responsables que con- tribuían con su aporte a la mantención de sus esposas e hijos, violaban el pacto patriarcal. Los comités del memch trataron de ejercer una presión moral e intentaron incorporar al Estado en sus esfuerzos para erradicar el vicio del alcohol de la vida de sus maridos y estabilizar sus familias 440 . Estos argumentos sugieren la aceptación de la familia patriarcal como un sistema que funcionaría si todas las partes se comportaran como de- bieran. No hay duda que para muchas mujeres, en particular de las minas y puertos, la mejor perspectiva de supervivencia económica era el matri- monio y un varón proveedor. Por medio de sus campañas antialcohólicas, los comités del memch trataron de lograr que este acuerdo funcionara para el bien de la mujer, intentando reformar a los hombres. Tales intentos de fortalecer la posición de las mujeres como dependientes de un varón proveedor tuvo implicancias contradictorias. Por una parte, reforzaban la asociación de las mujeres con el mundo doméstico, mientras que, por otra, la lucha por el tema del alcohol hizo a las mujeres darse cuenta de que su falta de poder se basaba en la desigualdad de género y en su dependencia económica de los hombres 441 . No es coincidencia que las demandas por más oportunidades de trabajo para la mujer, por la posibilidad de vivir «dignamente», se escucharan con más frecuencia en las minas y puertos. Aunque los esfuerzos de los comités del memch por mejorar sus co- munidades se basaban claramente en la identidad social y política de las dueñas de casa y madres, esto no significaba que las mujeres pensaran en sí mismas exclusivamente en estos términos. Por el contrario, estaban muy interesadas en los temas del trabajo femenino. Como la mayoría de las memchistas pertenecían a la clase baja, pocas contaban con un empleo 440 Las campañas memchistas se ensamblaron cuidadosamente con los esfuerzos del Es- tado y de los trabajadores sociales para frenar el vicio de la bebida. También los partidos de izquierda emprendieron campañas antialcoholismo, pero ellos más bien hicieron hincapié en los aspectos macroeconómicos que en las consecuencias para la vida familiar. Rosemblatt, «Por un hogar bien constituido», 181-223; Partido Comunista de Chile, Informes y resolucio- nes de política parlamentaria; política municipal. Cultura, Prensa y Propaganda , (Ediciones del Comité Central, 1940), 22. 441 Carta de Laura Vera y Claudina Paredes a Caffarena, Corral, 27 de enero 1939.
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