MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

173 también los conocimientos para encontrar un trabajo que les permitiera ganarse la vida. Las mujeres del memch de Corral, por ejemplo, lucharon y obtuvieron «cursos técnicos» en la escuela local N° 13 para que sus hijos se entrenaran en trabajos mejor pagados, como obreros especializados de la industria y minería. El memch de Naltagua procuró con éxito la obten- ción de un año de entrenamiento vocacional para la juventud, por razones similares 418 . Los cursos de economía doméstica y costura para sus hijas era la preocupación de las memchistas de Inca de Oro. Estos conocimientos servirían a sus hijas para estirar los magros recursos del hogar o lograr con más facilidad la entrada al mercado laboral 419 . La preocupación por la educación de sus hijos era sincera. Algunos de los comités del memch se vanagloriaban en señalar que muchas de sus afi- liadas participaban también en las Asociaciones de Padres 420 . Para muchas memchistas, valía la pena el sacrificio de trabajar «día y noche para traer a la casa el dinero suficiente» y así salvar a sus hijos de la «tuberculosis y la ignorancia…» 421 . La precaria condición social de las propias memchistas y su vacilante autoestima solo fortalecieron su resolución de luchar por una mejor educación y —así lo esperaban— un mejor futuro para sus hijos. Los medios que utilizaban para obtener una mejor infraestructura so- lían ser cartas (con recolección de firmas si era posible) que enviaban a las autoridades correspondientes y, generalmente, a diarios locales sim- patizantes. Con frecuencia, tales campañas se anunciaban en asambleas públicas. Algunos comités, más adelantados, utilizaban tácticas de lobby para lograr sus aspiraciones. El memch de Lota, por ejemplo, confeccio- nó una lista de «necesidades del pueblo» que circuló entre los candidatos al Concejo Municipal en las elecciones de 1941. El comité trató de lograr compromisos en retribución al apoyo electoral que no se limitaba al voto de las (relativamente pocas) inscritas, sino que incluía el trabajo de pro- paganda para un determinado candidato y/o partido. En una ciudad como Lota, donde solo 3.628 personas votaban (de una población de más de 30.000), la colaboración de una organización femenina como el memch 418 Carta de Hilda de González y Orfa Bórquez a Mandujano, Corral, 1944; El Corraleño, 11 de mayo 1946; «Memoria de actividades presentada al Segundo Congreso Nacional del memch», 20. apec A1 N4. 419 memch Inca de Oro a Poblete, 11 de octubre 1947. 420 memch de Naltagua al director general de Educación Primaria, 16 de octubre 1939; Del memch de Inca de Oro a Poblete, 11 de octubre 1947. 421 «Convocatoria Primer Congreso Regional, Viña del Mar», 1941. apec.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=