MEMCH una historia de organización feminista 1935-1953

104 obstante, lo que Felisa Santiván dejó fuera de su relato de esa reunión en particular, es revelador. Cuando las mujeres salieron del teatro con sus banderas y otros carteles que protestaban por el alto costo de la vida, fueron dispersadas con violencia por la policía montada, armada de bas- tones y escudos 219 . Aunque esta fue la única vez en que las actividades del memch fueron reprimidas de manera tan brutal en Santiago, las autori- dades miraron al memch con cierta sospecha. Como se describe en el capítulo anterior, el clima político de Chile era tenso. La violencia entre las autoridades y quienes participaban en reu- niones políticas, así como los incidentes entre miembros de los diferentes partidos, se producían con frecuencia. Por esta razón, muchos temían los actos políticos o los días de elecciones. El memch trató de permanecer alejado de cualquier evento que pudiera significar un riesgo para sus afi- liadas, pero en algunas ocasiones fueron víctimas de violentos ataques. En Valparaíso, un grupo de nazis chilenos lanzó bombas de gas a un edi- ficio donde el memch de Valparaíso efectuaba una reunión, y atacaron a las mujeres que huían del humo 220 . No hace falta decir que semejantes in- cidentes podían manchar la reputación de un grupo, especialmente si era informado por un diario que no manifestaba simpatías hacia él. La edi- 219 «Heroísmo Moderno», La Mujer Nueva 11 (noviembre 1936), 3. 220 Entrevista a Toya Miranda, realizada en Santiago de Chile, junio 1993. Figura 6. Té de aniversario del memch, mayo de 1938. El té se llevó a cabo en la sala de re- uniones del memch en Alameda. Las mujeres llevan las insignias de la organización, piezas de tela blanca en forma de rombo sobre la cual estaba bordado «memch» en rojo. Sentada en la primera fila, en el medio, de negro, Elena Caffarena. La primera de pie a la izquierda es Elena Barreda, secretaria del memch por largo tiempo.

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