Matronería neonatal
Alteraciones hematológicas 84 6. Proporcionar cuidados posteriores al procedimiento ALTERACIONES ACCIONES FUNDAMENTOS Alteraciones de la coagulación Vigilar signos de sangrado, controlar signos vitales y perfusión, mantener termoestable, evaluar estado neurológico y respiratorio, revisar sitios de punción y monitorizar exámenes (tiempo protrombina, tiempo de tromboplastina parcial activada, fibrinógeno, recuento de plaquetas, entre otros) según indicación. Estos cuidados posteriores son esenciales porque permiten detectar precozmente sangrados persistentes, inestabilidad hemodinámica o complicaciones asociadas al tratamiento. Además, mantener una adecuada perfusión, temperatura y vigilancia neurológica favorece la recuperación y previene el deterioro clínico en recién nacidos con trastornos de la coagulación. Policitemia Vigilar signos de bradicardia, palidez, apnea o alteraciones electrolíticas durante y después del procedimiento. La eritroféresis reduce el hematocrito y mejora la viscosidad; requiere vigilancia continua por riesgo de complicaciones transitorias. Controlar hematocrito central 6 – 8 horas (24 horas en caso de que el caso clínico esté asociado a asfixia, hipoglicemia, u otro factor agravante) post procedimiento, con hematocrito normal y buen estado general, iniciar lactancia según indicación médica. El hematocrito puede fluctuar tras la eritroféresis por redistribución de líquidos; controlarlo asegura que la viscosidad se normalizó y que el RN está estable para reiniciar la alimentación Controlar glicemia, ya que, la hemodilución puede modificar el metabolismo. La policitemia y la hemodilución pueden alterar el metabolismo de la glucosa, aumentando el riesgo de hipoglucemia; por ello es esencial monitorizar la glicemia tras el procedimiento. Anemia Observar signos de reacción transfusional, monitorizando temperatura, frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria y saturación. Se han reportado efectos adversos de la transfusión de glóbulos rojos como la sobrecarga de volumen, alteraciones electrolíticas y del calcio, reacciones inmunes, reacciones alérgicas, enterocolitis necrotizante y hemorragia interventricular. Evaluar tolerancia a la alimentación posterior al procedimiento. La redistribución del flujo sanguíneo puede disminuir la perfusión intestinal, aumentando el riesgo de intolerancia Minimizar extracciones sanguíneas futuras para evitar empeorar la anemia. Una de las causas de anemia es la repetida extracción de sangre para exámenes, por lo cual, es fundamental evaluar junto al equipo de salud la necesidad de las extracciones.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=