Matronería neonatal

MATRONERÍA NEONATAL 57 la elevada resistencia vascular característica del periodo neonatal. En neonatos a término, la TFG alcanza valores de 20-30 mL/min/1,73 m², equivalente al 25-30% de los valores adultos; en prematuros estos valores son menores aún. Esta capacidad filtradora reducida compromete la excreción eficiente de agua y solutos, incrementando la susceptibilidad a alteraciones electrolíticas ante variaciones en los aportes o pérdidas. Limitaciones en la concentración urinaria La inmadurez tubular y la respuesta atenuada a la vasopresina (ADH) limitan la capacidad del riñón neonatal para modificar la concentración urinaria. Consecuentemente, la osmolaridad urinaria máxima alcanzable es inferior a la del adulto, comprometiendo tanto la conservación de agua durante estados de deshidratación como la eliminación de sobrecargas hídricas. Esta característica facilita la pérdida de agua libre y predispone a deshidratación e hipernatremia cuando el control de aportes y pérdidas es inadecuado. Regulación del sodio El manejo del sodio se encuentra comprometido por la inmadurez de los mecanismos tubulares de reabsorción, incluyendo actividad reducida de la bomba Na-K-ATPasa y respuesta retardada a la aldosterona. En neonatos, particularmente prematuros, el balance de sodio tiende a ser negativo, con una fracción excretada (FeNa) elevada en comparación con edades posteriores, evidenciando pérdidas urinarias proporcionalmente mayores del sodio filtrado debido a limitaciones en la reabsorción tubular. Esto favorece episodios de disnatremia ante alteraciones en la homeostasis hídrica. Figura 5. Esquema de fisiología del balance hídrico. Autoría propia.

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