Matronería neonatal

MATRONERÍA NEONATAL 255 Desde el punto de vista radiológico, se evidencian hallazgos característicos como neumatosis intestinal y la presencia de gas en la vena porta. El manejo clínico continúa siendo médico, incorporando a las medidas previas la corrección de las alteraciones metabólicas asociadas. Estadio III: (IIIa compromiso sistémico y shock y III b perforación intestinal) Clínicamente se mantienen los signos del estadio IIb con una mayor complejidad y agudeza. Radiológicamente puede apreciarse ascitis y en casos complicados, neumoperitoneo asociado a perforación intestinal. Terapéuticamente se agrega el uso de medicamentos inotrópicos pudiendo culminar en un tratamiento quirúrgico . Cuadro clínico La distensión abdominal constituye el signo clínico más relevante y frecuente de la enterocolitis necrotizante. Suele asociarse a manifestaciones generales como fiebre y decaimiento, junto con signos gastrointestinales que incluyen intolerancia alimentaria, vómitos (en ocasiones explosivos) y la presencia de sangre en las deposiciones. Durante la evolución del cuadro, puede observarse la aparición de residuos gástricos patológicos, los cuales pueden ser porráceos, biliosos o sanguinolentos, reflejando el compromiso progresivo del tracto gastrointestinal. En los casos más graves, la evolución puede culminar en una perforación intestinal, asociada a un importante deterioro clínico del recién nacido. Figura 33. Fisiopatología de la enterocolitis necrotizante. Autoría propia.

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