Matronería neonatal

MATRONERÍA NEONATAL 217 Matronería El rol profesional de la matronería cumple un papel fundamental en la humanización de la atención neonatal y las de sus familias, ya que otorga un cuidado empático, integral, sensible y respetuoso. Nuestra labor no solo se limita a realizar procedimientos clínicos, sino que también incorpora elementos vinculares, ambientales y emocionales que influyen de manera directa en el bienestar del recién nacido. Por lo tanto, dentro de esta perspectiva las acciones y conductas de la matrona y el matrón se organizan para promover un entorno protector, que asegura la dignidad del recién nacido y su familia durante su hospitalización. En el siguiente recuadro se sintetizan líneas de acción y cuáles son sus fundamentos dentro del enfoque de cuidados humanizados. CONDUCTA ACCIONES FUNDAMENTOS Favorecer el vínculo afectivo de manera precoz con la familia. Favorecer el contacto piel con piel de manera precoz, ya sea en la sala de partos o durante la hospitalización. Favorecer el contacto piel con piel inmediato y sin interrupciones durante al menos la primera hora de vida para promover la lactancia y el vínculo afectivo, según la OMS. La participación parental en el contacto piel con piel mejora la seguridad emocional del neonato y favorece el vínculo temprano, reduce el estrés, favorece la autorregulación del y promueve el apego temprano. Evitar separaciones innecesarias de los padres y su recién nacido. Incentivar la participación en la atención y cuidados del recién nacido. Favorecer un entorno cálido, sensorial y afectivo que promueva la conexión con la familia. Cuidar el entorno sen- sorial del recién nacido Reducir la exposición del neonato a estímulos ambientales fuertes. La exposición excesiva de luz y ruidos aumenta el estrés del recién nacido, altera el sueño y su estabilidad fisiológica, lo cual tiene un impacto en el neurodesarrollo. Un entorno controlado disminuye el estrés neonatal y familiar, mejora la maduración neurosensorial y reduce la incidencia de complicaciones. Un ambiente que se asemeje al intrauterino favorece la maduración neurológica del recién nacido y mejora su organización conductual, permite regular y reducir el dolor y la irritabilidad. Supervisar el entorno neonatal con dispositivos de medición de ruido el cual no supere los 45 db durante el día y los 35 db durante la noche. Concientizar al equipo clínico sobre el ruido ambiental durante el turno, evitando sonidos fuertes. Informar a las familias sobre la importancia del entorno del ruido en su neurodesarrollo. Evitar conversaciones fuertes, movimientos bruscos y equipos médicos ruidosos en exceso. Agrupar procedimientos para evitar sobre manipulación del recién nacido.

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