Agresiones sexuales. Reflexiones acerca de las intervenciones psicológicas y sociales

82 Agresiones Sexuales. Volumen VIII . Elías Escaff Silva, María Isabel Salinas Chaud, Paula Flores Zúñiga y Carolina de la Fons Díaz de justicia, convirtiéndola en un participante activo en procesos de creación y reformas de los ordenamientos legales vigentes (García−López et al., 2011). Concierne esto, España es visto como un ejemplo para la tríada de países latinoamericanos estudiados, ya que cuenta con instituciones más especializadas en la certificación de peritos y con un organismo destinado a la regularización de la psicología forense (Muñoz et al., 2011). Sin embargo, estos elementos y propuestas resultan insuficientes al momento de abordar delitos sexuales considerando las características propias del fenómeno (APF, 2020; Canales, et al., 2019; Lorenzo, 2016). A raíz de ello surge la imperante necesidad de generar pro- gramas que no solo certifiquen a los peritos psicólogos, sino que los capaciten en áreas específicas, como agresiones sexuales. En la revisión bibliográfica r ealizada, queda en e videncia l a nece- sidad de contar con un organismo administrativo y regulatorio para el área de la psicología jurídica y sus subáreas, puesto que no solamente se carece de representatividad en ámbitos gene- rales cómo queda expuesto previamente, sino que también en áreas particulares. Es de suma importancia, entonces, que las y los profesionales del mundo de la psicología jurídica posean for- mación especializada según su área de interés, es decir, plantear una organización a partir de los campos de aplicación de cada profesional, en donde estos estén en constante capacitación y al tanto de los últimos hallazgos respecto de su especialidad, de este modo, previo a las diligencias que deben realizar, contaran con herramientas particulares para usuarios con características y particularidades específicas. Los delitos sexuales son considerados como aquellos que representan mayores dificultades e n t érminos p robatorios (Canales et al., 2019). Sus características, tales como su ocurren- cia en contextos privados, la falta de testigos, la complejidad de la figura del agresor, y la población que suele ser víctima de estos — niños, niñas y adolescentes — lo hacen un fenómeno muy elusivo y difícil de estudiar, y los testimonios de los involucrados son de vital importancia dentro del proceso judicial (Canales et al., 2019).

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