Position Paper: Acceso a información en salud de mujeres migrantes: una propuesta para acercar al Estado chileno
/ 11 POSITION PAPER N°5 de tecnicismos, el lenguaje profesional o la jerga chilena, así como por la rapidez con que se interactúa, lo que genera inhibición para hacer consultas específicas sobre prescripciones y procedimientos. A esto se suman las diferencias de comprensión respecto del concepto de salud, del cuidado preventivo y del tratamiento de enfermedades entre diferentes marcos socioculturales. Asimismo, se destaca como dificultad en el acceso a información la poca disponibilidad de material informativo con pertinencia cultural que explique didácticamente el funcionamiento del sistema en general de salud y los derechos a los que tiene acceso la población migrante en general, incluyendo las garantías que cubre FONASA, el acceso a especialistas dentro del sistema público, y las posibilidades de acceso a programas de salud como GES, tratamiento del cáncer, cuidado dental, entre otros. También se detecta cierto desconocimiento de los derechos en salud –y, por tanto, se genera menos exigencia- en las mujeres migrantes, especialmente aquellas en condición irregular. Algunas mujeres plantean ideas tales como “tenemos que aceptar lo que se pueda, lo que se nos dé, porque no somos de aquí”, y en ello, se avala la idea social extendida de que las personas migrantes tendrían menos derechos o menos prioridad que las nacionales. Otra de las dificultades señaladas es la falta de personal capacitado para una atención con pertinencia cultural que considere el respeto a las prácticas y creencias en salud de personas extranjeras y que además se les informe de los derechos de los que disponen al respecto. Pese a que los/as funcionarios/as sienten cierta confianza en sus competencias para atender a público diverso, no siempre tienen acceso a formación o capacitación en temáticas culturales, en el reconocimiento de la xenofobia o el racismo, en la autorreflexión de sus prácticas, en comunicación intercultural, etc. Esto lleva a que parte del personal de salud suele justificar la poca adhesión al sistema o el estado de salud de personas migrantes a determinantes culturales (la idea de que la diferencia en el “cuidado” de la salud tiene que ver con su lugar de procedencia), lo que podría considerarse como una explicación con “exceso culturalista”, sin considerar también las variables estructurales que impiden que ciertos sectores sociales puedan mantener una relación con el sistema de salud de manera constante (tipo y formatos de trabajo, por ejemplo). Finalmente los relatos de algunos/as participantes en los grupos de discusión destacaron casos de no buena atención directa de parte de personal de salud en distintos servicios, fruto
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