Manejo sostenible de plagas del cerezo en Chile

Manejo Sostenible de Plagas del Cerezo en Chile 83 potencial de desarrollo. Junto con esto, los productores removieron la fruta infestada y la depositaron en el suelo, práctica que favoreció la posterior reinfestación, especialmente de variedades más tardías. Los adultos miden entre 2 a 3 mm, de cuerpo amarillo oscuro a pardo, con bandas negras en el abdomen y ojos rojos (mientras están vivos). El macho es más pequeño y tiene una mancha oscura, redondeada, cerca del extremo distal de las alas membranosas, aunque algunos machos, excepcionalmente, no la presentan. Sin embargo, igualmente se pueden reconocer por la presencia de peines sexuales (estructuras usadas durante el cortejo y cópula), formados por 3 a 6 cerdas grandes y de tonalidad más oscura en el extremo distal de los 2 primeros tarsitos, del primer par de patas; la hembra, por su parte, es de mayor tamaño, no presenta manchas en las alas y posee un ovipositor esclerosado, de aproximadamente 0,3 mm, y con borde aserrado; única especie con esta característica dentro del género, con el cual perfora la epidermis y deposita el huevo (Figura 32). Figura 32. MAM , Drosophila suzukii : macho con mancha oscura en el extremo distal de cada ala (A); hembra adulta (B), y detalle del ovipositor serrado en el extremo posterior del abdomen (C). A diferencia de D. melanogaster , que ataca solamente fruta sobremadura y con lesiones, D. suzukii ataca, además, frutos sanos que han perdido firmeza en el árbol, siendo capaz de oviponer en la pulpa, de la cual se alimentan las larvas. En el caso del cerezo, D. suzukii ataca la fruta desde el estado de color pajizo hasta la cosecha, causando un daño directo en la piel (orificios) y la pulpa, lesión que se convierte en una vía de entrada de infecciones bacterianas y fúngicas. Además, se debe considerar que, en variedades con epidermis más delgada y madurez precoz, el impacto del daño de D. suzukii es mayor. Independiente de lo anterior, las lesiones

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